vergüenza
(Del lat. verecundĭa).
1. f. Turbación del ánimo, que suele encender el
color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción
deshonrosa y humillante, propia o ajena.
desvergonzado, da.
(Del part. de desvergonzarse).
1. adj. Que habla u obra con desvergüenza.
desvergüenza.
1. f. Falta de vergüenza, insolencia, descarada
ostentación de faltas y vicios.
2. f. Dicho o hecho impúdico o insolente.
sinvergüenza.
1. adj. Pícaro, bribón. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de una persona:
Que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades. U. t. c. s.
Recojo aquí cuatro definiciones del diccionario de nuestros amigos de la RAE. De la primera
entrada he cogido sólo cuatro acepciones porque yo, como todo hijo de vecino,
manipulo la realidad para mi propio beneficio.
Supongo que el
tema del post de hoy está claro: la vergüenza. Parece ser que ahora la vergüenza es un
defecto. Y mi reacción a esto es “¿perdona?” Con un poquito más de vergüenza no
estaríamos donde ni como estamos. Si se hubiera conservado ese pundonor que
cita la RAE no estaríamos rodeados de gente que cuenta y enseña sus vergüenzas
sin pudor alguno. Sin pensar en el daño que hacen a sus congéneres, a la
especie humana. La vergüenza es lo que hubiera mantenido la dignidad en este
mundo.
A los niños desde pequeños intentamos quitarles la vergüenza. Y lo sé porque tengo una hija tímida a la que la gente le espeta "¿Estás enfadada?" y yo (que hablo por ella porque también es parca en palabras) "no. Es que es vergonzosa." Cuando en realidad querría decir "señor/a mi hija no le conoce de nada. Tiene un año y medio y ninguna necesidad de hacerle a usted una gracia. Besis." (a veces cambiaría el "ninguna" por "puta").
Empiezo a plantearme de forma muy seria que al convertir la vergüenza en defecto la hemos perdido en todas sus acepciones. Incluso en las que son casi sinónimas de ética o moral. Voy a poner un
par de ejemplos:
Si las personas
que alcanzan un nivel elevado de poder estuvieran provistos de la virtud que
hoy nos atañe, no hubieran sido capaces de apoderarse de las vidas de los demás
y vapulearlas con el único fin del propio enriquecimiento. Un suponer.
Si los
tertualianos que vemos prodigarse por platós de televisión y estudios de radio
tuvieran un poquito de vergüenza no estaríamos tan mal informados sobre la
realidad que nos toca vivir y seguiríamos viendo como normal no hablar de un tema
que desconocemos. A este punto debo añadir que escuchando la radio en mi viaje
en coche de Semana Santa he encontrado que parte de culpa la tiene Fito, el de
Fito y Fitipaldis, que canta “a perder el miedo a quedar como un idiota”. Pues
no oiga, no. Quedar como un idiota es de lo más patético que puede pasarle al
ser humano y sobre todo si lo hace sin vergüenza alguna.
Sobre la
vergüenza ajena no voy a hablar que me sulfuro.
NOTA: He pasado
unas vacaciones estupendas, no os penséis, que el post ya lo tenía a medias
antes de irme.
IMPORTANTE: al programar el post he caído en que esto se publicará el día Sant Jordi, con lo bonito y original que hubiera sido un post al respecto. A mi bola hasta para esto. Un desastre. Feliç Sant Jordi!
Que gran verdad! Últimamente también he leído sobre todo lo que tiene que aportar la gente introvertida, me parecen cualidades valiosas.
ResponderEliminarEs que convertimos cualidades en defectos con demasiada facilidad.
EliminarGracias por comentar.
Cuánta razón en este post. Nunca me había parado a pensar sobre ello, así que gracias :)
ResponderEliminar¡Gracias a ti por leerlo y sobre todo por darme la razón!
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