El sábado fue el día de la mujer trabajadora y no pienso entrar al trapo de si es o no necesario, de si no existe el día del hombre o de si chúpame el moño, querido. Lo es y punto. Que ser feminista os parezca más o menos pasado de moda me da igual. Las mujeres tenemos un día porque históricamente hemos sido, y aún somos, menospreciadas por razón de nuestro sexo.
Últimamente tengo la sensación de que el hecho de ser
mujer se plantea sólo ligado a la
maternidad. Me parece muy curioso, y sospechoso, que se reduzcan a este único
aspecto todas las diferencias que existen entre hombres y mujeres.
En cuanto a la maternidad, en los tiempos que
corren veo dos tendencias extremas y claramente opuestas (hay una extensa y
obvia variedad entre estos polos, que nadie se ofenda, por favor): por un lado
están las madres que reivindican con uñas y dientes su posición en el mundo
laboral con un consiguiente "abandono" de sus hijos a ojos del mundo;
por otro lado tenemos a las que se quedan en el hogar para cuidar de sus retoños y tenerlos colgando de la teta 3 años. Pues a mí todo me parece estupendo, en
serio. Que cada una sea la madre que quiera ser pero el feminismo no habla de
madres: habla de MUJERES. Porque también hay mujeres que no son madres,
¡sorpresa!, ni lo quieren ser, ¡doble sorpresa!
Para mí el feminismo es que no digas que tu
marido/pareja, si lo tienes o lo quieres tener, te "ayuda en casa".
¿Perdona? ¿Ayudar? ¿Es que tienes una marca a fuego en el lomo que ponga
"limpieza"? Yo no. Feminismo es que un tío no te suelte un comentario
machista y te quedes con cara de tonta por no parecer una borde o una radical. Feminismo es que entiendas que puedes hacer con tu vida lo que te dé la real
gana y que así debería ser para todos, hombres y mujeres. Que eso es el
feminismo para mí, reivindicar que somos diferentes, pero que debemos tener los
mismos derechos.
Nota: este post lo escribí el viernes. Ayer vi la portada de Smoda que muestra lo que yo os digo: que ser mujer es ser madre. ¡Y una mierda! Yo era mujer muuucho antes de tener a Moneypenny. Jamás me definiría como madre. Es algo que soy pero igual que soy hija o nieta y ello jamás me ha definido. Por lo obvio.
*A falta de inspiración he tomado prestado, con todo el descaro del mundo, el título de un ensayo de Simone de Beauvoir.





