A mi entender se consideran grandes frases aquellas que son dichas por
personas célebres de todos los tiempos o aquellas que por solera han pasado a
formar parte de la cultura popular. Pero ¿qué pasa con las grandes frases de la
vida cotidiana? Lejos de querer hacer un monólogo (ahora mismo me he sentido en
el Club de la Comedia) pretendo comentar tres de esas frases que, para bien o
mal, se las lleva el viento.
“Cuando me has llamado estaba saliendo de la bañera”. Esta frase es de persona divina. En su momento me la imaginé en mitad de un baño de espuma de lo más elegante. Si os fijáis, independientemente de si tiene plato de ducha o bañera, o de si se había duchado en cinco minutos o se había dado un baño maravilloso, dijo bañera. Es la elección de las pequeñas palabras la que nos hace grandes a los ojos de los demás.
Leer la siguiente frase con tono de penuria infinita: “Todo el mundo me dice que soy pija*”. Esta frase me encanta de encantar (guiño). Sé que la leéis y sois capaces de visualizar a alguien conocido. Nos hallamos ante la típica falsa queja. Falsa por ser queja y falsa porque igual ni se lo dicen. El receptor se halla en un aprieto y tiene dos opciones claras: a) seguirle la corriente “pobre, tiene que molestar mucho” y b) seguirle la corriente “claro, si es que eres tan pija”. A mí me gusta más una tercera opción que pienso poner en práctica la próxima vez que me encuentre en tal tesitura: “pues a mí no me lo pareces”.
“Estás guapísima en esta foto. No pareces tú.” Ésta es mi favorita de las tres. Por lo obvio. Es el falso piropo más bonito que se ha dicho nunca. Lo cruel del caso es que la persona que lo dice no tiene mala intención. Por suerte hay personas que no se dan cuenta de la atrocidad que supone estar guapa por no parecer una misma y se sienten halagadas con este falso piropo. Siento si he abierto los ojos a alguien, no era mi intención.
Como podéis ver las grandes frases se hallan a la vuelta de la esquina o al
descolgar un teléfono. Puede que no sean comparables a las de Wilde o Mae West. Puede incluso que sean unas frases
horribles y sin demasiado sentido, pero son grandes por su cotidianeidad. Sería
un buen regalo para la humanidad hacer un buen recopilatorio como los de
chistes verdes. Ahí lo dejo.
* Se puede cambiar "pija" por aplicada, delgada o culjanter.

