Quiero seguir pareciendo listilla, quiero volver a hablar de
cuentos. Os hablé de lo vertiginoso y atrayente que me resulta Borges y os dije que me
gustan muchos otros. No soy suficientemente entendida (ni pretenciosa) como
para hacer un post sobre cada uno de ellos. Así que he decidido ponerlos en habitaciones compartidas. Y si alguno se ofende, que me llame.
El primero al que le toca compartir es a Franz Kafka y le toca la litera de arriba por aquello de sentir la angustia de tener el techo
demasiado cerca y a la vez el miedo a caerse. Su escrito más conocido, e imagino que leído
por muchos, es La Metamorfosis. En él, Gregor Samsa pasa un mal rato por decirlo
de alguna manera. Hubiera sido curioso si Gregor hubiera estado en una litera.
Hay una edición preciosa de sus Relatos Completos de la editorial Losada. Imposible no mencionar que Borges fue un gran
lector, admirador y traductor de la obra de Kafka.
La litera de abajo es para Roald Dahl; seguro que no le
importa y puede escabullirse para darnos alguna sorpresa. Dahl es muy conocido
por sus obras infantiles Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate, Los Gremlins
(pero no exactamente los de la conocida película). Su imaginación, su sentido del humor y su tremendo don para el suspense convierten en geniales todos sus relatos. En serio, muy muy recomendables. Nosotros tenemos sus cuentos editados por Compactos Anagrama. Sí, esos tan bonitos de colores que lucen tan bien en la estantería. Roald
Dahl fue también guionista de cine y televisión. Y de los buenos.
Ya estoy pensando en el próximo emparejamiento.


