El Favorito. Esa opción de Twitter, que para algunos es un quiero y no puedo del "Me gusta" en Facebook, es en realidad un botón lleno misterio y de tantos matices como la lengua castellana. O casi.
Cuando uno se inicia en Twitter, la cuestión del RT se entiende y asimila de forma relativamente sencilla. Sin embargo ¿qué pasa con el favorito? El nombre ya despista un poco. Favorito, de primeras, suena a palabras mayores, a prioridad, a preferencia, y, por tanto, a pensárslo dos veces antes de marcar con esa opción un tuit. ¿Realmente será mi favorito?
Con el tiempo uno se da cuenta de que el botón Favorito es la juerga padre y de la arbitrariedad que sigue el prójimo en su empleo del mismo.
He aquí los 7 usos y costumbres más extendidos del Favorito:
1. Favorito "Me gusta". Al ver un tuit ante el que se experimenta empatía o afinidad, la persona, que vive aún en los mundos de Zuckerberg, marca el botón de favorito. Ésto, aunque a priori podría causar alegría en el receptor favoriteado, puede generar sensaciones internas iracundas del tipo "si te ha gustado tanto mi tuit, en vez de darle a favorito, que no vale para nada, le podías haber dado al RT, capullo".
2. Favorito Marcapáginas. Ante un tuit cuyo contenido puede resultarnos interesante (con un enlace o una foto, por ejemplo), la persona lo marca como favorito para después poder localizar sencillamente el tuit entre la lista de favoritos.Es la versión 2.0 de doblar la esquinita en tu smartphone.
3. Favorito doble check. En twitter, gracias al Divino, no existe doble check como en el Whatsapp. Sin embargo, muchas personas han decidido convertirse voluntariamente en ejecutoras automáticas del doble check, dando al botón de favorito cada vez que leen un tuit en el que están mencionadas. Y sin estarlo. Sea cual sea el tuit.
4. Favorito Cómplice. Al leer un tuit en un entorno público relacionado con algo que sólo el escritor del tuit y un lector conocen, se marca el favorito a modo de guiño. Es una tontería adolescente como cualquier otra, pero hace sentir muy guays al receptor y al emisor.
5. Favorito Voyeur. Es el favorito que de pronto te hace un absoluto desconocido en un tuit perteneciente a una conversación entre varias personas y que te hace sentir espiado
6. Favorito Invertido. Esta modalidad de Favorito fue desarrollada durante un tiempo por Mrs. Primark, quien decidió marcar como favoritos todos aquellos tuits que le provocaban sudores fríos o la risa floja. Es decir, lo usaba como botón de "no me gusta". Sin embargo, Mrs. Primark, en un impropio alarde de estupidez (o ex-tupidez) decidió revelar en tuiter su modus operandi y tuvo que suspender, a riesgo de linchamiento, su juego.
7- Favorito "Me piro". No es un "adiós", ni un "hasta luego". Marcar ese favorito significa literalmente "me piro". Me piro porque esta conversación ya no da más de sí o porque aunque dé mucho más de sí, se me está enfriando la cena por llevar diez minutos comentando fruslerías.
Sobre las conjugaciones del verbo favoritear y favear, mejor hablamos otro día.
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jueves, 10 de abril de 2014
lunes, 31 de marzo de 2014
Borriquito como tú
Post breve con finalidad clara: ¡dejad de hacer faltas, malditos! Poco me importa que sea un post, un tuit, un sms o por whatsapp. La ortografía y la gramática nos hacen grandes y sobre todo nos diferencia de la gente descuidada e indecente.
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| Me podéis comprar este póster aquí. |
- El imperativo acaba en -d.
Ejemplos: Correcto: ¡Corred malditos!
Incorrecto: ¡Correr malditos!
Ejemplos:¡Ay! Me encanta "The Good Wife".
La silla de ahí es diseño de los Eames.
No hay pan para tanto chorizo.
Incorrecto: ¡Correr malditos!
- Ay(interjección), ahí (adverbio de lugar) y hay (verbo haber)
La silla de ahí es diseño de los Eames.
No hay pan para tanto chorizo.
- Sobre todo es un expresión sinónimo de "principalmente". Son dos palabras: sobre y todo. Sobretodo existe y es una pieza de abrigo.
- Para la acentuación pongo enlace con ejercicios aquí y os destaco las que más me duelen por lo habituales: después, también, más(averbio de cantidad), día, todavía y un largo etcétera.
- En castellano las interrogaciones (¿?) y exclamaciones(!¡) se abren y se cierran y es bonito porque diferencia esta lengua de muchas otras. Además de útil para saber la entonación que debemos dar a lo que leemos.
- Seguro que en el colegio os lo decían "echar lo primero que echa es la hache". Pues sigue vigente. Si no sabéis cómo va ese echo/hecho el truco es ponerlo en infinitivo.
Ejemplo: Me han echado (echar) por haber hecho (hacer) trampas.
- Haber(verbo)/ A ver (preposición y verbo): suenan igual, pero no son lo mismo. Truco "haber" en infinitivo suele utilizarse como verbo auxiliar, es decir, que acompaña a otro.
Ejemplos: A ver si dejo de escribir post chorras.
Tiene que haber alguna revista interesante.
- Qué/Cuánto llevan tilde cuando es un pronombre interrogativo o exclamativo.
Ejemplos: ¡Qué pesadita con el post!
¿Qué pasa con el post sobre cuentos?
¡Cuánta gente lleva el mismo jersey rosa!
¿Cuántos comentarios tendrá este post?
Me estoy alargando y me doy cuenta de la cantidad de errores comunes que me dejo en el tintero. Si eso haré otro post; o no. Espero que os haya servido de algo aunque la mayoría de mis fieles y queridos lectores sois escritores de categoría.
lunes, 17 de febrero de 2014
La tonta del blog
Me
hace gracia cuando en tuiter me hago la lerda sobre blogs y cuela. Me fascina
que penséis que alguien observador como yo no se ha dado cuenta, en todos estos
años, de cómo va el cotarro. (Cotarro y catarro son palabras muy molonas, ahí
lo dejo).
Es cierto
que hay muchos tipos de blog, pero la mayoría de ellos tiene en común el
egocentrismo de sus autores. Éste puede manifestarse de
diferentes maneras: creyéndote experto en alguna materia, considerando que tus
gustos u opiniones son superiores a las del vulgo, enseñando tu vida privada hasta niveles insospechados o simplemente aliándote con una tiparraca con
la única finalidad de conseguir muestras de su farmacia.
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| Confianza ciega tampoco le tengo. Que conste. |
Supongo
que todos sabéis que lo de enseñar la intimidad es lo que ahora da más
beneficios. Ahora y siempre. Además del blog, otras redes sociales como
Twitter, IG, Pinterest, incluso la ya casi vintage Facebook, nos permiten
mostrar nuestra vida hasta la saciedad. Ya me definí como fan de IG, pero creo
hay mucho humano perdiendo el norte. En especial madres y padres, me vais a
perdonar. Una cosa es que tú, como adulto y en un supuesto buen uso de tus
facultades mentales, publiques lo que te salga del mismo hígado, pero lo de los
niños es otro tema. Otro hígado. Nuestros hijos son nuestros a favor o en
contra de su voluntad. Y no es lo mismo sacarlos de camino al cole que en la
playa. Y no es lo mismo que en la foto jueguen a pelota que que estén en
pelotas. Yo entiendo lo obnibulados que nos tienen los hijos (a mí la primera) y
debe ser así, pero la línea es delgada (y a veces se mueve, la cabrona). Y hay
que proteger a los niños. Incluso las fotos con candadito de IG se
capturan y vete a saber dónde acaban.
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| La niña de Coppertone NO es Jodie Foster. |
Concluyo.
Las fotos en bolas en el álbum familiar. Ya las enseñaréis en la fiesta de su
14 cumpleaños a sus amigos. Les van a encantar.
![]() |
| #amibola desde 1980 |
Nota:
desde aquí hago un llamamiento a madres blogeras consideradas trendy a que recojan la
mierda de sus casa antes de colgar "selfies" o autorretratos de toda
vida. Hay bolsas para meter la ropa sucia. Incluso cestas. Gracias.
jueves, 6 de febrero de 2014
Twitterbasura: La culpa fue de Telecinco
No me gusta la tele pero no es mérito
mío.
Donde yo crecí sólo había TVE1 y TVE2 y con eso a ver quién tiene el valor
de aficionarse. Para cuando quisieron llegar las autonómicas yo ya estaba
"institucionalizada". Primero las monjas guardaban la tele en un armario oscuro bajo
llave y después, en el Colegio Mayor, teníamos una y media para doscientas. A los 23
me reencontré con la caja tonta, pero resulta que ya era plana y lista. Había pasado
nuestro momento. Era imposible nuestro amor (suena Camela).
Pero aunque sea de mal gusto (eso
opina mi archienemiga) uno pasa la adolescencia cuando quiere y del mismo modo yo he esperado
a los treinta para cubrir mi dosis de pantalla basura gracias a una red social
llamada Twitter. Al final, y resumiendo, ofrece los mismos bloques que la televisión:
1- INFORMACIÓN: noticias, documentales.
1- INFORMACIÓN: noticias, documentales.
Dicen los gurús que Twitter, bien
usado, es una fuente de información maravillosa. Y yo me lo creí y empecé a
seguir un montón de cuentas sesudas y de prensa. Después de un tiempo he llegado a la
conclusión de que Pedro Piqueras, entre noticia y noticia, te puede vender,
como mucho, caldo de pollo, pero en Twitter, entre tuit de interés y tuit de
interés, además del pollo te venden la burra y la Granja de San Francisco
entera, amén de colarte un montón de datos aburridísimos sobre economía que sólo
le importan a La Tigre y su sexto hijo. De los RTs mejor hablamos otro día.
Conclusión: unfollow.
2-
ENTRETENIMIENTO: películas, series.
En Twitter no hay pelis pero sí
muchos blogueros retuiteando veintisiete veces por minutos sus posts. Al
final y por aburrimiento, alguna de las veintisiete veces acabas picando, como en Ikea con los
trapos de cocina. Los posts entretienen. A veces esperas con ansia tu ración semanal y te los bebes, como una buena
serie. Por algunos pasas sin pena ni gloria como por un telefilm de Antena 3, a
otros incluso te enganchas por su trama de culebrón venezolano... pero en definitiva, todos
entretienen. Y si no, cambias de canal, osea: unfollow.
3- CORAZÓN Y BASURA: La madre de cordero.
Por supuesto, mi sección favorita.
En Twitter, salvo en cuentas corporativas (e incluso en ellas) sigues a
personas de carne y hueso. Pero Twitter es poderoso, Twitter tiene poder (suena Peret) y su
poder es persuadir a todo usuario para que muestre su vida, obra y miserias,
digo, milagros. De este modo, cualquiera, insisto, cualquiera, aunque sea tu riguroso
proveedor del punto 1 (información) o del punto 2 (entretenimiento) puede en un
momento dado desmelenarse y convertirse en proveedor del punto 3: Twitterbasura.
Llegado este punto de no retorno, el ya desinhibido usuario cualquiera comienza a mostrar al universo su microcosmos. Un microcosmos físico (son incontables los excusados, alcobas e incluso tálamos que ahora dan vueltas en mis retinas, de ésto ya hemos hablado) y un microcosmos emocional (duelos y quebrantos, a ser posible, por las más insustanciales causas que a nadie importen). Si al microcosmos cualquiera le añadimos alguna intriga palaciega (con sus dimes y sus diretes), cuarto y mitad de rumores, guillotinazos públicos y duelos al amanecer entre individuos que ni se conocen ni jamás lo harán, tenemos ni más ni menos que lo que nos merecemos: un TL salpicado de Twitterbasura. Y lo peor es que a éstos no puedo darles unfollow, porque incomprensiblemente les he cogido cariño.
Llegado este punto de no retorno, el ya desinhibido usuario cualquiera comienza a mostrar al universo su microcosmos. Un microcosmos físico (son incontables los excusados, alcobas e incluso tálamos que ahora dan vueltas en mis retinas, de ésto ya hemos hablado) y un microcosmos emocional (duelos y quebrantos, a ser posible, por las más insustanciales causas que a nadie importen). Si al microcosmos cualquiera le añadimos alguna intriga palaciega (con sus dimes y sus diretes), cuarto y mitad de rumores, guillotinazos públicos y duelos al amanecer entre individuos que ni se conocen ni jamás lo harán, tenemos ni más ni menos que lo que nos merecemos: un TL salpicado de Twitterbasura. Y lo peor es que a éstos no puedo darles unfollow, porque incomprensiblemente les he cogido cariño.
¿La culpa? Toda de Telecinco por no haber emitido en mi pueblo cuando mi alma aún podía salvarse.
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