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viernes, 6 de junio de 2014

Un poema, tres canciones y una película

Esto no es un post. Esto es un anexo a mi último post que a su vez era la segunda parte de otro: Canta que Cantarás I

La poesía es maravillosa y más si es de Federico García Lorca. La voz es don muy preciado y envidable en el caso de Leonard Cohen, Enqrique Morente y Sílvia Pérez Cruz. El cine es también placer para los sentidos y esta vez de la mano de Sarah Polley como directora. No me quiero extender más. Que los artistas se expresen. 












Publico este post con la piel de gallina y lágrimas en los ojos. ¡Qué dolorosa la impotencia del amor no correspondido!

Nota: la película hay que verla. En serio. De momento todas las veces que la he recomendado ha gustado. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Twitterbasura: La culpa fue de Telecinco



No me gusta la tele pero no es mérito mío. 
Donde yo crecí sólo había TVE1 y TVE2 y con eso a ver quién tiene el valor de aficionarse. Para cuando quisieron llegar las autonómicas yo ya estaba "institucionalizada". Primero las monjas guardaban la tele en un armario oscuro bajo llave y después, en el Colegio Mayor, teníamos una y media para doscientas. A los 23 me reencontré con la caja tonta, pero resulta que ya era plana y lista. Había pasado nuestro momento. Era imposible nuestro amor (suena Camela).
Pero aunque sea de mal gusto (eso opina mi archienemiga) uno pasa la adolescencia cuando quiere y del mismo modo yo he esperado a los treinta para cubrir mi dosis de pantalla basura gracias a una red social llamada Twitter. Al final, y resumiendo, ofrece los mismos bloques que la televisión:

1- INFORMACIÓN: noticias, documentales.
Dicen los gurús que Twitter, bien usado, es una fuente de información maravillosa. Y yo me lo creí y empecé a seguir un montón de cuentas sesudas y de prensa. Después de un tiempo he llegado a la conclusión de que Pedro Piqueras, entre noticia y noticia, te puede vender, como mucho, caldo de pollo, pero en Twitter, entre tuit de interés y tuit de interés, además del pollo te venden la burra y la Granja de San Francisco entera, amén de colarte un montón de datos aburridísimos sobre economía que sólo le importan a La Tigre y su sexto hijo. De los RTs mejor hablamos otro día. Conclusión: unfollow.
2- ENTRETENIMIENTO: películas, series.

En Twitter no hay pelis pero sí muchos blogueros retuiteando veintisiete veces por minutos sus posts. Al final y por aburrimiento, alguna de las veintisiete veces acabas picando, como en Ikea con los trapos de cocina. Los posts entretienen. A veces esperas con ansia tu ración semanal y te los bebes, como una buena serie. Por algunos pasas sin pena ni gloria como por un telefilm de Antena 3, a otros incluso te enganchas por su trama de culebrón venezolano... pero en definitiva, todos entretienen. Y si no, cambias de canal, osea: unfollow.
3- CORAZÓN Y BASURA: La madre de cordero.
Por supuesto, mi sección favorita. En Twitter, salvo en cuentas corporativas (e incluso en ellas) sigues a personas de carne y hueso. Pero Twitter es poderoso, Twitter tiene poder (suena Peret) y su poder es persuadir a todo usuario para que muestre su vida, obra y miserias, digo, milagros. De este modo, cualquiera, insisto, cualquiera, aunque sea tu riguroso proveedor del punto 1 (información) o del punto 2 (entretenimiento) puede en un momento dado desmelenarse y convertirse en proveedor del punto 3: Twitterbasura.

Llegado este punto de no retorno, el ya desinhibido usuario cualquiera comienza a mostrar al universo su microcosmos. Un microcosmos físico (son incontables los excusados, alcobas e incluso tálamos que ahora dan vueltas en mis retinas, de ésto ya hemos hablado) y un microcosmos emocional (duelos y quebrantos, a ser posible, por las más insustanciales causas que a nadie importen). Si al microcosmos cualquiera le añadimos alguna intriga palaciega (con sus dimes y sus diretes), cuarto y mitad de rumores, guillotinazos públicos y duelos al amanecer entre individuos que ni se conocen ni jamás lo harán, tenemos ni más ni menos que lo que nos merecemos: un TL salpicado de Twitterbasura.
Y lo peor es que a éstos no puedo darles unfollow, porque incomprensiblemente les he cogido cariño.  

¿La culpa? Toda de Telecinco por no haber emitido en mi pueblo cuando mi alma aún podía salvarse.

martes, 21 de enero de 2014

Recibir en casa

Ahora que ha pasado un tiempo prudencial desde los ágapes navideños, puede que os apetezca recibir en casa. Ya sólo el mencionarlo da pereza. Como maniática y persona preocupada por el “qué dirán” he pasado por todas las fases de este quehacer social.  
Hay muchos libros, posts e imagino que hasta cursos sobre los perfectos anfitriones. Yo no oso (chula esta forma del verbo osar, ¿verdad?) dar consejos. Pero considero  que al invitar a gente a casa te das cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos, de qué personas te convienen alrededor. La gente buena es la que te hace sentir en casa cuando la invitas a la tuya. Me explico: tener a dos, cinco o los humanos que sean en tu cálido hogar (mejor ceñirse al espacio) y sentirte bien, a gusto. Saber que, sea mejor o peor la comida o la bebida, van a sentirse satisfechos. Ésta es la gente que conviene.

Ilustración de Glen Mullaly


Ya de paso os cuelo una recomendación cinematográfica de 2010 que vi en el Festival de cine de Sitges. Huelga decir que el principal reclamo fue que el protagonista es David Hyde Pierce, el querido Niles Krane, hermanísimo de Frasier.